Madera lacada
Maderas
Acabado de laca brillante tipo piano sobre madera o tablero: mucha presencia y huellas fáciles.
Nueve programas, 650 a 1800 vueltas por día y una oscilación que imita la muñeca, en laca multicapa con interior de cuero: la referencia inglesa del winder de lujo.
Dos rotores independientes con motor Mabuchi por debajo de 10 dB y laca de piano: el doble silencioso de la gama media. El panel es acrílico, no cristal.
Cuatro relojes girando y seis en vitrina tras un frente acristalado con cerradura, con batería recargable integrada: el híbrido que expone y da cuerda a la vez.
Doce modos reales (cuatro TPD por tres sentidos), motor Mabuchi de 10 dB y pilas o red: mucha máquina por poco dinero. El pestillo de la tapa es su parte endeble.
Veinte huecos repartidos en dos bandejas (no veinte arriba, como traduce mal su ficha) con laca de piano y cerradura de verdad, de las pocas del nicho que la tiene.
El winder de iniciación de los listados españoles: cinco modos y acabado lacado correcto. La fiabilidad a medio plazo es la queja repetida.